
El resturante que recomiendo está situado en Fornalutx. Ante un día soleado recomiendo visitar este pueblo situado
en la misma carretera que atraviesa el pueblo.
Su horario es de 12.30 a 15.30 y de 19 a 21.
El tipo de cocina es mediterranea-Mallorquina. Existe una carta no muy amplia pero suficientemente completa.
Los entrantes constan de croquetas caseras de pollo y espinacas (9 euros), Varios tipos de ensaladas
con un coste alrededor de 7 auros, pa amb boli Es Turo de 9 euros.
También ofrecen por un precio medio de 12 euros paella, arrós brut, una amplia carta de
carnes y pescados.
Lo mismo puedo decir de los postres expuestos en una vitrina en la entrada del mismo local, tarta de limón, queso con arándanos, etc
Las vistas son estupendas desde la terraza del local y invita al comensal a volver, especialmente
en esos días de invierno donde el frío llama a un buen plato de arrós brut.
Nosotros por 32 euros tomamos 3 cocacolas, un pa amb oli, pan, alioli, una ensalada de
trampó, y una ración de cropquetas y acabamos superllenos.
De esta ,manera podeis haceros una idea de los precios y cantidades.
por cierto, existen dos parking pero existe ora de lunes a sábado, por tanto conviene
visitarlo el domingo.
El servivio es bastante eficaz y rápido considerando la cantidad de gente que lo visita.
La decoración sencilla y adecuada para un restaurnte local.
Animaros para hacer turismo y aprovechad la ocasión para probar cocina autóctona.
Recomendado por: Elena Valls Slootjes
Es Turó
Carre Arbona Colom 6
Fornalutx
971 630 808
Mallorquina
20-30 euros
Clasificado en: Fornalutx, entre 25 y 30 €, mallorquín

Hacen unas paellas buenisimas!y el trato es muy familiar
cambien la foto que esta no es la del restaurante es turo sino la del restaurante bella vista
señora mary discrepo de su opinion
y si puede de muestre lo porque es lo mejor de fornalutx
Discrepo en cierto modo en lo del trato inmejorable. He ido a este restaurante muchísimas veces y nunca lo había pasado tan mal como la última vez, pues los recuerdos anteriores he de decir que no tienen queja, pues la comida es estupenda (los caracoles son un gran manjar en este lugar). Sinembargo, como he comentado, no todo el personal tiene este trato o tal vez se trate de un tema de casualidad, pero entrar a comer a las 13.30 y no tener el pan y el cubierto en la mesa hasta una hora después (mientras otras mesas se levantaban tras haber terminado, habiendo entrado a la vez que la mía) me parece una exageración y un descontrol. He de decir que después de una queja considerable la comida salió volando (cabe comentar un cambio de camarero a camarera, muy agradable) hasta la hora del postre y la cuenta (vuelta al cambio de camarera a camarero, no tan agradable) que volvió a ser una espera eterna. En fin… un mal sabor de boca que espero no repetir.
Se trata de una posesión típica mallorquina reconvertida en restaurantes. Acogen gran cantidad de bansquetes, y el otra sala más traqnuila se puede cenar una comida buenísima y nada cara. El trato es lo mejor, familiar e inmejorable. Es como cenar en casa!