Un acogedor restaurante, ubicado en el centro de Palma, justo en frente de La Rambla.
La especialidad de la carta es la fusión de cocina francesa con productos mallorquines. Sirven diferentes clases de pescados y carnes, arroces, etc. Además del semicrudo de atún, los postres caseros son una de las especialidades de la casa.
La relación calidad/precio es razonable: los precios no son nada desorbitado y los productos son de muy buena calidad.
El servicio es muy bueno. Asesoran y recomiendan en todo momento sobre el menú y las cantidades. Buena carta de vinos.
Una cosa importante para mi: al terminar acabas saciado.
Recomendado por: Héctor
La Poule Toquee
La Rambla – Palma
971 71 35 96
cocina típica francesa y mallorquina
entre 40 y 50€
Cómo encontrarlo
Clasificado en: entre 40 y 50 €, fusiones, romántico
Ayer noche fui a cenar con mi pareja y cenamos de maravilla. La carta es muy completa (entrantes, carnes, pescados, arroces), más un par de patos fuera de carta y los platos bastante abundantes. Es un sitio muy acogedor y realmente romántico. Respecto a los comentarios anteriores, el servicio a nuestro parecer fue correcto y las sillas tenían cojines. El único pero, son los precios excesivamente caros, un postre 8,5€.. duele un poco. Pero para una ocasión especial, lo recomiendo.
El pasado fin de semana, mi pareja y yo cenamos en La Poule Toquee, después de que nos fuese recomendado en varias ocasiones.
El lugar es acogedor y la decoración esta cuidada, detalles que siempre se agradecen.
La carta, aunque corta, incluye platos muy interesantes, en su mayoría consta de cocina francesa con productos de Mallorca. Platos de elaboración sencilla, aunque nada que reprochar ya que no “faltaba ni sobraba” nada.
La carta de vinos mezcla Mallorquinos, Riojas y Franceses. Me gustaría destacar que todos los vinos están disponibles por copas.
Es una lástima que el servicio no se corresponda con la calidad de la cocina. Aun queriendo recomendar el restaurante, debo advertir de que hay momentos en los que la velada se empaña por un servico poco profesional y nada acorde con las expectativas. Amplio margen de mejora en este sentido, y ojalá lo consigan porque entonces volveremos.
Restaurante muy bonito en cuanto la decoracion,esquisitas croquetas de sobasada y los platos generosos. Punto negativo en el servicio ya que es muy lento y las sillas incomodas ” unos cojines irian de perlas”
Cenamos el viernes con amigos, salmón marinado facil y simple pero rico y generoso, foie mit cuit, también bueno pero demasiado hecho para mi gusto, falló el pan tostado. El atún nos hubiera gustado más si fuese mediterráneo, la lubina correcta, el rabo de buey seco y muy escaso, el confit de pato en su punto para mi compañera y algo seco para mí, sabor delicado y gustoso, la misma guarnicion de patatas para todos los platos, aunque, eso sí, muy rica.
Los postres; sablee de frambuesas, insípido. La masa, por decirlo amablemente, poco acertada y un coulant pequeño poco trabajado, pero no muy dulce y sabroso, dos botellas de E. Guigal Côtes du Rhône sobre seguro un vino correcto con buena relación calidad-precio ya que otras opciones de la carta, demasiadas como para no avisarlo, no estaban disponibles. Vino a su temperatura, pero lamentablemente servido y en una copa inadecuada. Una botella de champagne louis Roederer completaron nuestra cena que tardó mucho menos de lo que pensamos en principio, ya que estaba completamente lleno. El servicio fue amable y bien intencionado, si bien para este precio se hacía evidente su nervios. Una petición: por favor, cambien la sillas. Son una tortura, viejas, incómodas y, para colmo, tapizadas en skay plástico. Termina uno la cena con el trasero húmedo. Un voto de confianza para una cocina con calidades y un servicio de sala que seguro que mejorará con un poco de tiempo y ganas.
Como la oferta de Palma en este tipo de cocina es muy escasa, no podemos dejar de considerar restaurantes como éste.
Estuvimos hace poco en este local. Los comentarios de los comensales: la comida bien, pero los platos fríos nada más llegar a la mesa. Una pena.
Pedimos varios postres, dos de ellos debían estar calientes. Llegaron congelados.
De verdad, una pena. No creo que vuelva hasta el verano.
Comida buena pero el servicio es lamentable. Parece que la sala no habla con la cocina, una pena pero es la realidad.
Cenamos el sabado noche. Local lleno. Recuerda la esencia de Paris, donde las mesas practicamente se tocan unas con otras, pero la sensación de agobio es inexistente. Buen ambiente. Lastima que se sobrecarga de humo,deberían habilitar la parte inferior como no fumadores. La comida fué francamnete buena, con algunos puntos sublimes. El servicio muy correcto y en determinados momentos muy agradable. Para tener el local lleno por completo, la gestion de platos no se demoraba en exceso y la atención para las bebidas era agil.
EL precio: Los platos no son muy caros pero las bebidas y los postres los encontramos un poco exagerados.
AL final: Vale bastante la pena dejarse caer por aqui de vez en cuando
Estuve un viernes por la noche. Estaba lleno. Mi opinión es la que sigue:
Espacio: Agobiante
Cocina: Creativa, bonita y muy buena.
Carta de vinos: Correcta.
Servicio: Muy poco profesional.
Desde luego es vergonzoso que a estas alturas de la función haya restaurantes que presupongan que simplemente por cocinar bien basta para que el comensal salga contento. Falta de atención del servicio, lentitud y, sobre todo, creer que dejando fumar van a conseguir más clientes. Yerran en eso, cada vez hay más gente que no va a los sitios donde se permite fumar, especialmente si son pequeños y caros como este y donde un fumador a tu lado puede quitarte la posibilidad de disfrutar del mejor manjar. LEY ANTITABACO YA!!! (adiós a 500 años de tiranía de los fumadores)
El pasado sabado cenamos en este restaurante y me ha decepcionado muchisimo, aparte de que es muy caro, el servicio es pesimo, estoy tambien totalmente de acuerdo con el comentario de Sonai, pero a esto debo añadir la poca profesionalidad del camarero que nos atendio, aparte que casi ni hablaba ni entendia español, se dedicaba a fumarse sus cigarrillos en la barra y a descuidar por ejemplo servirnos el vino.
No recomiendo este sitio, totalmente decepcionante, es verdad que la comida esta en su punto, pero el servicio, el humo y los malos humos del camarero, no hacen que se corresponda la calidad con el precio abusivo de este restaurante.
Isa
Ojo a los no fumadores, ya que al ser el local tan pequeño y tener las mesas tan juntas te acabas tragando todo el humo de los vecinos… nosotros no volveremos, ya que te acaban amargando la comida!
Un sitio muy acogedeor con un cierto acento romantico, cocina excelente y muy elaborada, recomiendo reservar ya que es un lugar pequeño y casi siempre está lleno.
Realmente, uno de mis favoritos. No es espectacular, pero es único, no se puede comer igual en ningún otro sitio de Mallorca. Un restaurante con mucha personalidad, en el que hay 3 ó 4 platos con un toque muy especial.
Se come muy bien, eso sí, hay que tener en cuenta que la comida es mitad francesa mitad mallorquina. El lomo de atún rojo semicrudo que ponen contribuye a que ese pez esté en extinción ¡riquísimo!
Muy mallorquina no es la cocina…
Keep up the good work.